Probar una copia de seguridad: restaurar un archivo sin sobrescribir el original

Un mensaje de copia correcta no demuestra que un archivo concreto pueda abrirse. Esta prueba comprueba un archivo y una versión, no la recuperación del ordenador completo.

Paso a paso

  1. Elige un archivo sin importancia, como un texto con “Prueba de copia versión A”. Guárdalo en una carpeta incluida de forma comprobada en la copia existente. Anota ruta, contenido y fecha. No borres el original.
  2. Deja que se ejecute la copia configurada y revisa su registro. Abre la vista de restauración del programa. Busca allí el archivo y la fecha de copia, no solo la carpeta sincronizada actual.
  3. Crea una carpeta de destino vacía y separada, por ejemplo “Prueba de restauración”. Elige expresamente restaurar en otra ubicación. Si solo permite la ruta original o exige sobrescribir, cancela y consulta la documentación. No hace falta restablecer el sistema ni restaurar una imagen completa.
  4. Restaura únicamente el archivo elegido. Abre la copia desde la carpeta de prueba y compara el contenido esperado. Coincidir en nombre o tamaño no basta. Comprueba también que tu cuenta habitual puede leerla.
  5. Registra fecha de copia, versión, destino, duración y resultado. Conserva original y copia mientras investigas contenido ausente, errores de descifrado o permisos. Repite una prueba adecuada después de cambiar el procedimiento.

Límites de la prueba

Una muestra legible es un éxito concreto, no prueba de recuperación de todas las carpetas, bases de datos o imágenes. Las claves y los accesos de recuperación deben estar disponibles en una emergencia, pero no en un informe desprotegido. Sincronización, versiones y restauración del sistema tienen objetivos distintos; identifica qué método protege el archivo.

Fuente

Microsoft: Backup, restore, and recovery in Windows